Los anfibios de Chile, únicos en el mundo




Actualmente conocemos más de 7.000 especies de anfibios alrededor del mundo. Este número supera largamente al número de especies de mamíferos, pero es pequeño si consideramos que 2,3 millones de especies de seres vivos han sido descritas hasta la fecha en nuestro planeta. Al pensar en esa cifra, no dejo de sorprenderme de la maravillosa capacidad que tiene la evolución para crear diversidad en nuestro hogar. Increíblemente, aun en el presente los investigadores descubren alrededor de 15.000 especies de seres vivos cada año. De esta forma, no es sorprendente que anualmente una docena de nuevas especies de anfibios sean descubiertas en diversas partes del planeta. El motivo por el cual tantas especies de anfibios permanecen aún ocultas al ser humano, es porque muchas de estas especies habitan áreas geográficas reducidas y remotas, las cuales son de difícil acceso aún en los tiempos modernos. Otras veces, las técnicas genéticas modernas, mucho más potentes y asequibles que hasta hace una o dos décadas atrás, han permitido reconocer especies nuevas desde animales ya conocidos o unificar especies que a simple vista parecían distintas. No es menos sorprendente el hecho de que muchas especies hayan pasado desapercibidas y desconocidas aun cuando estas habitan zonas altamente pobladas por el hombre.


La Hylorina sylvatica (rana esmeralda) es una especie de anfibio endémica del bosque templado austral (Chile y Argentina), de mediano tamaño y hermosa coloración verde brillante. Ilustración: Soledad Delgado (ONG Ranita de Darwin).



Como un ejemplo local, entre los años 2011 y 2015 un grupo de científicos chilenos liderado por el herp